Mega Terremoto en Ecuador

El pasado sábado ocurrió un mega terremoto en Ecuador, dos días antes había tenido lugar otro en Japón y alrededor de cinco en otros lugares del planeta. En el momento que escribo esta nota el número de muertos confirmados va por 41 en Japón y 413 en Ecuador.
Los daños causados por estos mega terremotos son enormes. Se necesitarán años, buena voluntad y muchos recursos voluntarios para poder lograr recuperarse. Lo material se recupera, lo lamentable es la pérdida de vida.
Ante estas situaciones uno quiere encontrar palabras de Aliento apropiadas para levantar el ánimo de nuestros hermanos y amigos, porque los tenemos, especialmente en Ecuador, país al que hemos visitado en unas cinco ocasiones para realizar obra misionera.
Como predicador de la Palabra de Dios que soy quiero decir a quien lea este párrafo, que aunque estos hechos ponen a prueba la fe, Dios no se ha olvidado de su creación, al contrario, El anhela rescatarla. Y precisamente, aunque parezca contradictorio, El permite todas estas cosas para despertar al ser humano y darle la oportunidad de reconciliarse con El. Estos son actos de misericordia y justicia a través de los cuales Dios le dice al mundo, ¡Hey, miren, yo estoy aquí! Estoy viendo todo lo que está pasando en la tierra. Por eso nuestro Creador envió a su hijo Jesucristo a salvarnos a todos a través de la fe en su muerte en la cruz. Muchas personas lo hacen difícil, pero lo único que el Señor pide es que creamos en su Hijo Jesús y lo recibamos en nuestros corazones.
Otra razón por la que Dios permite que ocurran estas catástrofes es para usarlas como señales del tiempo del fin. Muchas de las profecías bíblicas concernientes al fin de los tiempos son citadas frecuentemente en las redes sociales y en otros medios de comunicación. Jesús dijo: “Oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca, pero aún no es el fin.
Se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá pestes, hambres y terremotos en diferentes lugares” (Evangelio de Mateo 24:6-7). Aun los que no leen la Biblia conocen estas profecías de Jesús y sin embargo ven el cumplimiento de las mismas en el acontecer diario y no creen. La actual convulsión que vive el mundo tiene que ver con estas advertencias de Jesús. Los sucesos actuales que tienen al mundo de cabeza son señales del retorno de Cristo a la tierra. Según van las cosas parece que este evento sucederá en breve. Será una sorpresa para el mundo entero, El dijo que vendrá a la hora que nadie espera, igual como acaba de pasar con estos terremotos en Japón y en Ecuador, los cuales ocurrieron a una hora que nadie esperaba. Sobre lo sorpresivo de la venida de Cristo a la Tierra puede comprobarlo con esta parte del discurso profético de Jesús: “Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre.
Mat 24:37 Pero como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre,
Mat 24:38 pues como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,
Mat 24:39 y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del hombre” (Evangelio de Mateo 24:36-39).
Tremenda comparación, la gente del tiempo de Noé estaba en lo ellos: negociando, fiestando, planificando, casándose, viviendo como que Dios no existía y, de pronto, vino el diluvio y los exterminó a todos. Jesús puntualiza: “así será también la venida del Hijo del hombre”.
Reflexionemos lo siguiente: De los fallecidos en Japón y en Ecuador a raíz de estos terremotos ¿Cuántos estaban preparados para morir? probablemente todos, probablemente ninguno. Si te tocas a tí ¿Cuál será tu destino? Eso solo lo sabe Dios y Tú; pero en lo que a mi concierne, quiero estar preparado para que cuando la trompeta suene en el firmamento, el Señor me arrebate hacia los aires para reunirme con El. Ese es mi más sano deseo para cualquiera que lea esta nota. Bendiciones.

Comments

comments

Be Sociable, Share!