Israel y el Acuerdo con Iran

Israel e Iran

Iran e Israel

El Acuerdo con Irán y sus implicaciones para Israel

 

El Acuerdo con Irán y sus implicaciones para Israel es de proporciones impredecibles. Es de conocimiento público que el denominado Grupo 5+1 llegó a un acuerdo con Irán, en el cual el país se compromete a reducir al mínimo su programa la posibilidad de que nuclear. El acuerdo obliga a Irán a abandonar sus esfuerzos para desarrollar bombas atómicas y en cambio, Estados Unidos y el mundo levantarán el embargo económico que hasta el momento pesa sobre el país.

 

El acuerdo con Irán se llevó a cabo sin la presencia de Israel en la mesa de negociación. Como sabemos, Israel siempre se mantuvo en desacuerdo con la búsqueda de un acuerdo con Irán. Su líder, Benjamín Netanyahu, hizo un gran esfuerzo tratando de convencer a Estados Unidos de que cualquier acuerdo con Irán no va a tener éxito. Los esfuerzos del Primer Ministro israelí se entienden si tomamos en cuenta que Irán es el gran enemigo de Israel, y que continuamente se mantiene lanzando amenazas contra la existencia del estado judío. Es por estas razones que Netanyahu ha dicho que el “acuerdo nuclear con Irán es un error de proporciones históricas” (EFE-20 Minutos) y afirmó que “Irán verá el camino abierto para desarrollar armas nucleares” (EFE-Ibid). Pero para el grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, el Reino Unido, Francia y Alemania) los motivos del pacto parecen ser otros.

 

Siempre se dijo que la búsqueda del acuerdo era por razones de seguridad, e inclusive Barak Obama al hablar a la prensa expresó que ahora Estados Unidos y el mundo son más seguros (Euronews-15-7-15). Pero las noticias inmediatamente a la firma, se enfocaron en el impacto positivo que tendría este acuerdo en la economía del mundo y, particularmente, en la de Irán. Ahora se habla de reactivación de renglones tan importantes como la industria del automóvil, la extracción y exportación de petróleo, la industria armamentista, y si seguimos haríamos una lista interminable que iría desde la agricultura hasta la exploración del espacio.  Que el objetivo económico fue lo principal del asunto, queda comprobado al mirar las noticias del veinte de este més, donde se informa que Sigmar Gabriel, ministro de economía alemán, visitó Teherán para estrechar relaciones entre los dos países. El texto de la noticia dice:

 

“El Gobierno alemán toma la delantera y visita antes que cualquier otro país occidental Irán Menos de una semana después del histórico acuerdo entre el Grupo 5+1 y el régimen de los ayatolás, el ministro de economía germano, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, ha viajado a Teherán” (Euronews-20-7-15)

 

Si la frase: “toma la delantera” se entiende como una carrera a ver quién llega primero, entonces habrá una descomunal competencia entre los países más desarrollados. Por lo menos España ya está en la gatera para salir a la pista de carrera, lo dice el mismo despacho noticioso y no tan metafóricamente: “El próximo líder internacional en visitar Irán será el ministro español de Industria, Energía y Turismo José Manuel Soria”. Esa precipitación, por lo menos, le quita brillantes a la propaganda que trata de convencernos de que el acuerdo tiene que ver con la seguridad de todos.

 

Mientras la lucha por la hegemonía económica pinta que será sin cuartel, el grupo 5+1 está enviando a sus representantes en misión diplomática a Israel. El primero que llegó allí a dar unas palmaditas en la espalda a Netanyahu fue el secretario de estado de Gran Bretaña, detrás de él llegó Carter, secretario de defensa de los Estados Unidos ¿Por qué estos dignatarios han tenido que viajar a Israel con tanta prisa? Simple y llanamente porque Israel ha mostrado su enojo ante el mundo a causa del acuerdo. Para nadie es sorpresa que Israel y su gobierno esté molesto con las superpotencias mundiales. Benjamín Netanyahu manifestó ante varios frentes la posición contraria de Israel a que se llegara a un acuerdo nuclear con Irán, pero sus esfuerzos fueron ignorados. Siendo la nación judía el país más afectado por esta decisión, como dijo el líder del partido de izquierda, no fue tomada en cuenda y quedó excluida de la mesa de negociación. Es más, refiriéndose a la posición férrea del primer Ministro israelí, en contra de cualquier acuerdo con Irán, en un artículo de un medio noticioso se lee:

“El Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, el hombre que se presentó hace tres años en la Asamblea General de la ONU con un singular dibujo de una bomba nuclear que Irán supuestamente estaba a punto de alcanzar, es el gran perdedor de Viena” (Noticias Univisón-15-7-15)

 

El ministro de defensa, Carter, a su llegada a Israel, según i24 News, canal de noticias israelí, dijo: “friends can disagree” (los amigos pueden disentir). Esto dijo refiriéndose a la visible molestia del gobierno de Israel con la firma del acuerdo. Carter hizo alusión al pacto firmado dejando bien claro que el mismo es un buen acuerdo (Euronews-22-7-15). Mientras tanto John Kerry decía al congreso norteamericano que era lo mejor que se había podido lograr (ibid-24-7-15).

 

Queda claro, entonces, que para las superpotencias, sus intereses están por encima de todo, el estado de Israel no es más que una ficha de juego para unos y un estorbo para otros. Pero todos saben que Israel tiene la capacidad para destruir las plantas nucleares de Irán, por esto Kerry, al ser entrevistado por NBC, dijo que si Israel ataca a Irán, sería un error grande con graves consecuencias para Israel y la región. En otras palabras, estos líderes dejan a los judíos a merced de sus enemigos árabes y hasta se atreven a decirles que no hagan nada, que se queden de brazos cruzados aun cuando olfateen el peligro que les amenaza.

 

Israel puede estar exagerando un poco este asunto, pero el aislamiento internacional del que está siendo víctima, va en aumento. Al grupo 5+1 le interesa más el petróleo que la seguridad de la región. Así queda demostrado al habilitar a Irán para que desarrolle armas nucleares a corto plazo, si es que no las tiene ya. Si los iraníes las tienen o si las terminan de desarrollar, el mundo entero sabe que su objetivo es usarlas contra Israel. Eso de que el acuerdo garantiza un mundo más seguro, está por verse. Basta con leer las noticias recientes de Irán para convencerse de que su ideología anti sionista y anti americanista sigue igual. Apenas días, al final del Ramadán, su líder espiritual, el Ayatolá, para ellos la voz de Alá, declaraba en un discurso dirigido a los fieles del Islam, su odio a Israel y a los Estados Unidos y la multitud, animada por sus palabras, gritaba frenética: ¡Muerte a Estados Unidos! ¡Muerte a Israel! ¡Muerte a Inglaterra! También es digno de mención la presentación en televisión del líder de Hezbolláh, el grupo terrorista enemigo de Israel, quien decía que Estados Unidos es el gran Satanás, antes y después del acuerdo. Según este líder el pacto firmado no cambia nada, Irán continuará proveyéndole dinero y armas, dinero y armas que serán usadas contra Israel.

 

El acuerdo con Irán y sus implicaciones para Israel lleva hacia un desenlace obligado. Si hay algo en lo que debemos estar claro es en que el círculo alrededor de Israel se está cerrando, cada día se hace más estrecho; sus amigos le están dando la espalda al mismo tiempo que le estrechan las manos y le ofrecen una amplia sonrisa a sus enemigos. Al ver esta realidad decimos, así es la política. Pero lo de Israel es más que política y hasta va más allá de la diplomacia, simple y llanamente, lo que le está sucediendo es parte del plan de Dios para su pueblo. Hay quienes piensan que ya Dios no trata con esta nación, es un error pensar así. El apóstol Pablo escribió que el rechazo de Israel de parte de Dios es momentáneo. Dice que en un momento en el tiempo y en la historia, Israel será restaurado al favor de Divino (Carta a los romanos, capítulos 10 y 11). Un indicador seguro de que Dios ha vuelto a tratar con Israel es el aumento de la persecución contra ese pueblo y el despertamiento interno de los judíos piadosos, estos volverán su corazón al Dios de sus antepasados y pedirán que se les construya el templo en Jerusalén. Estos eventos están ocurriendo paralelamente a los eventos políticos que se están desarrollando en Medio Oriente.

En el futuro inmediato veremos a esta nación sufriendo más decepciones; pero al mismo tiempo los milagros divinos estarán sucediendo cotidianamente en su territorio. Si es verdad que la firma del acuerdo nuclear con Irán es una amenaza para los judíos y aunque las naciones consigan asfixiar a Israel hasta humillarlo, Dios saldrá en su defensa y peleará en favor de ellos y derrotará a las superpotencias del mundo el día de la batalla final. La misma Biblia lo dice en sus profecías de los últimos tiempos:

“En aquel tiempo se dirá a Jerusalén:

“¡No temas,  Sión,

que no se debiliten tus manos!”

Jehová está en medio de ti;

¡él es poderoso y te salvará!

Se gozará por ti con alegría,

callará de amor,

se regocijará por ti con cánticos.

“Como en día de fiesta

apartaré de ti la desgracia;

te libraré del oprobio que pesa sobre ti” (Sofonías 3:16-18).

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