Estuve en el Rapto de la Iglesia

El rapto de la iglesia es real, yo fui arrebatado y lanzado hacia las nubes a una velocidad fuera de lo normal. A continuación les cuento como fue que ocurrió:

Este 23 de Noviembre, a eso de las 2 AM, mientras me disponía a ir a dormir, hice una breve oración hablando al Señor en estos términos: “Señor, estos tiempos son malos, hay muchas señales del regreso de Cristo a la tierra cumpliéndose por todas partes. Tú dices en tu Palabra que no harás nada sin que se lo revele a tus profetas. Por favor, si tú estás por  hacer algo drástico, házmelo saber, no me dejes ignorante de lo que va a suceder en este tiempo. Después de orar en, más o menos, esos términos, me fui a la cama.

Horas más tarde, como al amanecer, tuve una revelación extraordinaria, ocurrió el arrebatamiento de la iglesia y yo salí disparado hacia los aires a una velocidad increíble. Gracias a Dios no me quedé  atrás y mientras ascendía a gran velocidad yo gritaba a voz en cuello: ¡Aleluya! Y lanzaba gritos de júbilo, al mismo tiempo las siluetas de los ángeles me pasaban por el lado y la figura de Jesús y quienes venían con Él brillaba con una luz muy blanca. En ese momento me vi a mi mismo alabando y dando gritos de júbilo y gozo. Entonces desperté dentro del sueño y estaba mi esposa y mi cuñada Ana, Yo adoraba y daba gracias a Dios por haberme mostrado el arrebatamiento de los cristianos y dejarme ver que yo estaba entre ellos. Desperté del sueño de esa forma y se lo conté a mi familia y más tarde  a mi cuñada.

Estuve en el rapto de la iglesia. Tomando en cuenta que esta revelación me fue dada a pocas horas después que oré pidiendo revelación sobre lo que va a acontecer pronto, esta experiencia tiene un gran significado para mí personalmente: Creo que el Señor me acaba de mostrar que el arrebatamiento de los cristianos va a suceder muy pronto. Sí, en un momento, en un pestañear, el ángel del Señor tocará la trompeta y todos los que hemos creído y aceptado a Jesús como nuestro salvador personal, tanto los que están muertos como los que vivimos, seremos transformados, y nuestro cuerpo natural se transformará en cuerpo espiritual y seremos llevados hacia arriba para recibir al Señor en el aire (vea 1 Tesalonicenses 4:13-18)

Al decir, estuve en el rapto de la iglesia llamará la atención de algunos, porque parece que ya no estoy aquí. Si lo estoy, pero a mí no se me mostró el arrebatamiento dejándome en la posición de un espectador, no, yo era parte del evento más esperado por los cristianos de todos los tiempos. También yo sé que un testimonio como este despierta la curiosidad de unos y el escepticismo de otros. A unos y a otros les digo,  no les cuento esta experiencia para provocar discusión o para convencer a nadie de nada, les cuento porque es mi deber decirles, a cuantos pueda alcanzar con estas palabras, Jesucristo viene pronto. Si se lo digo basándome en una revelación recibida en sueño, tiene algo de valor pero no es suficiente, porque yo puedo mentir y falsificar las cosas; pero es la Biblia, la Palabra de Dios que muestra que el fin de todas las cosas se acerca. Les refiero al santo evangelio según San Lucas capítulo 17, San Mateo capítulo 24, San Marcos capítulo 13, I Tesalonicenses 5:1-10 y 2 Timoteo capítulo 3 para que comprueben personalmente que estamos viviendo en los últimos tiempos. Cada evento o situación dados como señal de la segunda venida de Cristo a la tierra, puede ser verificado leyendo cuidadosamente cada una de esas Escrituras que les he recomendado leer. Las señales de la segunda venida de Cristo se están cumpliendo en el mundo entero.

El rapto es un evento futuro muy real. Jesús habló de él. Los apóstoles hablaron de él. Sucederá de repente a la hora que nadie lo espera, solo los cristianos que se encuentren velando en oración y ayuno, estudiando las Sagradas Escrituras y sometidos al Señor, no serán sorprendidos. Pero todas aquellas personas indiferentes al llamado de Dios para que se arrepientan, se quedarán en la tierra para pasar por los terribles juicios de la gran tribulación que seguirá inmediatamente después del rapto de la iglesia. En una de sus enseñanzas acerca del fin, el Señor Jesús hizo una advertencia muy solemne. Él dijo:

“Mirad también por vosotros mismos,  que vuestros corazones no se carguen de glotonería y de embriaguez y de las preocupaciones de esta vida,  y venga de repente sobre vosotros aquel día, porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de la tierra.

Velad,  pues,  orando en todo tiempo que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del hombre” (Lucas 21:34-36).

El rapto está cerca, el Señor me lo acaba de mostrar, yo le creo a mi Dios, el cual me ama y te ama a ti también. Pon atención a este testimonio porque para ti fue escrito, para que te prepares espiritualmente y te vayas con Cristo cuando el venga por su iglesia. Si eres parte de la iglesia del Señor, santifícate más, envuélvete en el que hacer de la iglesia donde te congregas, obedece a tus líderes y háblale de Cristo a todos cuantos puedas. Si no conoces a Jesús como tu Señor y salvador, entrégale tu vida hoy. Para esto necesitas arrepentirte de todos tus pecados, pedir perdón al Señor y aceptar a Jesús como tu salvador personal. Hazlo hoy mismo y únete a una Iglesia donde te enseñen que Jesucristo es el único camino de salvación para todos. Un modelo de oración de arrepentimiento puede ser esta:

“Padre Nuestro que está en los cielos, gracias porque sé que tú me amas y que quieres salvarme. Creo en Jesús y lo acepto como mi salvador personal y como el Señor de mi vida, por eso me arrepiento de todos mis pecados y te pido perdón por cada uno de ellos.  Por favor, acéptame como tu hijo/hija, guíame mientras viva y llévame contigo cuando vengas en tu reino. Amén.”

Espero que cuando el Señor Jesús venga por su iglesia, tú y yo, junto a los nuestro seamos arrebatados para recibir a Jesús en el aire y así vivir con Él por toda la eternidad. Amén

Comments

comments

Be Sociable, Share!